No estoy muy seguro de que lo que haya escrito sea una crítica, pero tampoco de si lo que he visto es una película. Gracias por leer y por las 20.000 visitas que hemos superado :D

Trailer
Sinopsis
Un día en la vida de un ser con múltiples caras: asesino, mendigo,
ejecutivo, monstruo, padre de familia... El protagonista tiene una
identidad completamente distinta en cada una de estas vidas. Encarna
personajes como si se tratase de una película dentro de una película.
¿Pero dónde están las cámaras, el equipo de cine, el escenógrafo? ¿Y
dónde está su casa, su refugio?
Crítica
Dulce locura
Hace 40 años, Malcolm
McDowell decía la siguiente frase en ‘La naranja mecánica’: “Es curioso que los
colores del mundo real solo parecen verdaderos cuando los videamos en una
pantalla”. Es posible que muchas veces no nos demos cuenta de lo que tenemos
hasta que lo vemos reflejado en (por ejemplo) una pantalla de cine. Quizás ese sea
uno de los objetivos del cine, no lo sé. Pero, estimado lector, ¿Por qué le
gusta el cine? Para mí el cine tan solo son fotogramas repletos de
sentimientos, que precisamente buscan eso, hacer sentir cosas al espectador. Hay
películas que hacen llorar, otras hacen reír, algunas vergonzosas y otras aterradoras.
Pero lo importante es que sientas (o que hagas sentir) con solo una cámara, un
proyector y la imaginación. Esa es la esencia del cine, sentir.
¿Por qué he soltado
este rollo? Sencillamente porque hay veces que la película se transforma en el
sentimiento. Amor, dolor, miedo, angustia, odio, coraje, alegría, deseo...
Todas esas cosas, y más, son las pequeñas piezas que componen ese puzle llamado
‘Holy Motors’.
Y ese puzle
perfectamente podría ser la creación de David Lynch, quien comparte esa extraña
locura con el director de Holy Motors, ya que no es una película precisamente
normal. Eso, si no lo sabíais ya, debéis tenerlo claro. No os enfrentáis a algo
que se ve y se olvida, ni algo fácil de comprender. Esta es la película más
extraña de los últimos años, es como un truco de magia donde Leos Carax nos
hipnotiza, prohibiéndonos dejar de mirar la pantalla durante esas 2 horas que
dura el film. Y casi siempre estas apreciando imágenes realmente fascinantes, imágenes
que muestran la belleza. Porque la vida es bella y, por dios, que bello es
vivir.
Esto...¿Qué?
Perdón, que me vuelvo a
despistar.
‘Holy Motors’ aparte de hablar de lo hermosa que es la
vida, es una carta de amor al cine. Eso parece estar de moda, ¿No? Entre invenciones
de Scorsese y artistas y toreros mudos se ve que existe ese amor por el cine, ¿Eh? Pero
Holy Motors es diferente, esta se podría considerar una revisión a muchos género
cinematográficos según avanza el protagonista, cada tarea que realiza, un género
distinto. Pero manteniendo siempre esa belleza que deslumbra el film, aunque a
veces muestre cosas que rozan el máximo de lo bizarro o la fealdad.
‘Holy Motors’ es el raro de la clase pero quién
sabe si al verla descubres que es maravillosa. Puede que no lo veas como yo y
quieras marginar esa extraña obra pero, sea como sea, tienes que decidir. Imposible
que te deje indiferente.
Y la brillante
ganadora del festival de Sitges cuenta además con un sublime protagonista,
Denis Lavant se muestra camaleónico y fascinante. Haciéndonos creer que
interpretar es fácil de una forma terriblemente perfecta.
El film de Carax es
una de las mejores películas del año, si, y una obra maestra, si. Pero da
igual. Lo divertido es disfrutar de ella y, sobretodo, tras ella. Sentarse en
la butaca y admirarla. Pensar como a alguien puede ocurrírsele tal cosa. Saber
que el cine es la vida y que la vida es el cine. Y aunque nadie mire, aunque no
haya cámaras, el espectáculo debe continuar.
8,5/10

Típico rollo que aburre al público y encanta a la crítica por ser original (pero rollo).
ResponderEliminarTodavía no la he visto, pero después de leer tu estupenda crítica, la buscaré en el vídeoclub.
ResponderEliminarSi Carax a veces ha acertado o se ha acercado al blanco, no es desde luego con 'Holy Motors'. ¡¡¡Vaya pedazo de caca pretenciosa!!! Un saludo
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